En 2009 el primer perro presidencial tuvo primicia noticiosa. Se llama Bo y avaló la raza escogida por la familia Obama. ¿Podrá entenderse cómo este suceso sustituyó ese día la cobertura de un ataque aéreo descargado por EE.UU sobre el banquete de una boda afgana y matara a 90 civiles?
Sería racional preguntarse también si las llamadas “nuevas hadas de la tecnología” son las responsables de tales desvaríos. Las respuestas nos adentran en las causas de un mal que enferma a nuestra sociedad, actualmente “infoentretenida”.
En el quehacer periodístico de hoy los caminos se mezclan y para moldear la opinión pública fusionan lo noticioso con lo más insustancial; el valor y la importancia del componente ético se estremecen y sucumben en terrenos movedizos. ¿Estará en crisis el viejo y sabio periodismo?
Válida es la ocasión , para comentar acerca de nuestra sociedad “desinformada”, consecuencia de una industria cultural, en la cual las grandes trasnacionales colonizan la cultura y los medios devienen herramienta eficaz para difundir noticias banales, convirtiéndose así el mensaje periodístico en algo baladí, vacío, de un interés sensacionalista.
Recientemente el sitio Cubaperiodistas difundió un artículo sobre un estudio que desde hace más de un cuarto de siglo realiza el Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California, donde analizan y posicionan las 10 “noticias basuras” y “noticias engaño” difundidas por lo medios de comunicación.
La lista contrapone y coloca en tela de juicio los valores noticias de los medios de prensa norteamericanos, en los cuales se pierde el sentido del equilibrio informativo.
Otro caso llamativo como el de Bo (quien ya seguro integra las lista de caninos famosos de la historia) resultó la muerte de una modelo llamada Ana Nicole Smith a comienzos de 2007, muchacha célebre desde que posara desnuda para la revista Playboy.
El suceso acaparó tantos espacios que quedó para la historia, junto con la muerte de Michael Jackson, como la “noticia ininterrumpida más larga” difundida por los diarios, CNN y las cadenas de noticias, después de los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001.
De la misma forma escalaron los peldaños de la trivialidad, las libras que engordara la cantante Jessica Simpson, el “gran sentido de la moda” de la esposa del señor Obama, los gemelos de la “pareja explosiva” Brad Pitt y Angelina Jolie, además de ciertas vergüenzas de artistas hollywoodenses, fumadores de marihuana y otros vicios.
Sin embargo, ante todo este show, en el escenario de la contemporaneidad disputa esa dicotomía llamada Sociedad de la Información, pero cabría la famosa interrogante: ¿Estamos informados o entretenidos?
El panorama real no concibe otra respuesta, solo existe una ilusión de lo realmente informativo, el espectáculo mediático de la sociedad moderna está muy bien secundado por quienes construyen con dinero, recursos y poder un mensaje banal, manipulado, categorías descriptivas de una tendencia del periodismo actual: el infoentretenimiento.
Samuel Butler comentó: “Banalizar la vida y trivializar la muerte son estúpidas constantes de la raza humana”, la cita resulta idónea para retratar esta tendencia tratada recientemente en el encuentro de las Facultades Latinoamericanas de Comunicación Social (FELAFACS), celebrado en Cuba.
Según Jesús Martín Barbero, invitado de honor al encuentro de los estudiosos de comunicación, la crisis de público sufrida por la prensa, la radio y la televisión atribuida por los periodistas a la tecnología, se debe más bien a una crisis de lenguaje y de modos de comunicar con el público.
Como dijera Barbero a la televisión cubana:”CNN no se va acabar porque la maldigamos, se trata de diversificar las agendas de los medios de comunicación, porque solo así se podrá variar el bombardeo de propaganda desinformativa”
Cuestiones enajenantes en el hombre dentro de una lógica de consumo y falsedad, provista de fronteras intelectuales, con un lenguaje concebido para la distracción pueril deben ser combatidas.
Constituye tarea de estos tiempos detener el consumo y la producción de “noticias” con información inútil recargada de acontecimientos superficiales, ya sea sobre Bo, el perrito de Obama o el sobrepeso de una artista en boga.
La modernidad no puede robar nada al viejo y sabio periodismo, un vuelo más alto de nuestras plumas demandan estos tiempos, en alas de los nuevos lenguajes y técnicas, zigzagueando desde nuestras raíces hasta la cima de la verdad histórica. Adriana Peña Barbieri.
En 2009 el primer perro presidencial tuvo primicia noticiosa. Se llama Bo y avaló la raza escogida por la familia Obama. ¿Podrá entenderse cómo este suceso sustituyó ese día la cobertura de un ataque aéreo descargado por EE.UU sobre el banquete de una boda afgana y matara a 90 civiles?
Sería racional preguntarse también si las llamadas “nuevas hadas de la tecnología” son las responsables de tales desvaríos. Las respuestas nos adentran en las causas de un mal que enferma a nuestra sociedad, actualmente “infoentretenida”.
En el quehacer periodístico de hoy los caminos se mezclan y para moldear la opinión pública fusionan lo noticioso con lo más insustancial; el valor y la importancia del componente ético se estremecen y sucumben en terrenos movedizos. ¿Estará en crisis el viejo y sabio periodismo?
Válida es la ocasión , para comentar acerca de nuestra sociedad “desinformada”, consecuencia de una industria cultural, en la cual las grandes trasnacionales colonizan la cultura y los medios devienen herramienta eficaz para difundir noticias banales, convirtiéndose así el mensaje periodístico en algo baladí, vacío, de un interés sensacionalista.
Recientemente el sitio Cubaperiodistas difundió un artículo sobre un estudio que desde hace más de un cuarto de siglo realiza el Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California, donde analizan y posicionan las 10 “noticias basuras” y “noticias engaño” difundidas por lo medios de comunicación.
La lista contrapone y coloca en tela de juicio los valores noticias de los medios de prensa norteamericanos, en los cuales se pierde el sentido del equilibrio informativo.
Otro caso llamativo como el de Bo (quien ya seguro integra las lista de caninos famosos de la historia) resultó la muerte de una modelo llamada Ana Nicole Smith a comienzos de 2007, muchacha célebre desde que posara desnuda para la revista Playboy.
El suceso acaparó tantos espacios que quedó para la historia, junto con la muerte de Michael Jackson, como la “noticia ininterrumpida más larga” difundida por los diarios, CNN y las cadenas de noticias, después de los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001.
De la misma forma escalaron los peldaños de la trivialidad, las libras que engordara la cantante Jessica Simpson, el “gran sentido de la moda” de la esposa del señor Obama, los gemelos de la “pareja explosiva” Brad Pitt y Angelina Jolie, además de ciertas vergüenzas de artistas hollywoodenses, fumadores de marihuana y otros vicios.
Sin embargo, ante todo este show, en el escenario de la contemporaneidad disputa esa dicotomía llamada Sociedad de la Información, pero cabría la famosa interrogante: ¿Estamos informados o entretenidos?
El panorama real no concibe otra respuesta, solo existe una ilusión de lo realmente informativo, el espectáculo mediático de la sociedad moderna está muy bien secundado por quienes construyen con dinero, recursos y poder un mensaje banal, manipulado, categorías descriptivas de una tendencia del periodismo actual: el infoentretenimiento.
Samuel Butler comentó: “Banalizar la vida y trivializar la muerte son estúpidas constantes de la raza humana”, la cita resulta idónea para retratar esta tendencia tratada recientemente en el encuentro de las Facultades Latinoamericanas de Comunicación Social (FELAFACS), celebrado en Cuba.
Según Jesús Martín Barbero, invitado de honor al encuentro de los estudiosos de comunicación, la crisis de público sufrida por la prensa, la radio y la televisión atribuida por los periodistas a la tecnología, se debe más bien a una crisis de lenguaje y de modos de comunicar con el público.
Como dijera Barbero a la televisión cubana:”CNN no se va acabar porque la maldigamos, se trata de diversificar las agendas de los medios de comunicación, porque solo así se podrá variar el bombardeo de propaganda desinformativa”
Cuestiones enajenantes en el hombre dentro de una lógica de consumo y falsedad, provista de fronteras intelectuales, con un lenguaje concebido para la distracción pueril deben ser combatidas.
Constituye tarea de estos tiempos detener el consumo y la producción de “noticias” con información inútil recargada de acontecimientos superficiales, ya sea sobre Bo, el perrito de Obama o el sobrepeso de una artista en boga.
La modernidad no puede robar nada al viejo y sabio periodismo, un vuelo más alto de nuestras plumas demandan estos tiempos, en alas de los nuevos lenguajes y técnicas, zigzagueando desde nuestras raíces hasta la cima de la verdad histórica. Adriana Peña Barbieri.
En 2009 el primer perro presidencial tuvo primicia noticiosa. Se llama Bo y avaló la raza escogida por la familia Obama. ¿Podrá entenderse cómo este suceso sustituyó ese día la cobertura de un ataque aéreo descargado por EE.UU sobre el banquete de una boda afgana y matara a 90 civiles?
Sería racional preguntarse también si las llamadas “nuevas hadas de la tecnología” son las responsables de tales desvaríos. Las respuestas nos adentran en las causas de un mal que enferma a nuestra sociedad, actualmente “infoentretenida”.
En el quehacer periodístico de hoy los caminos se mezclan y para moldear la opinión pública fusionan lo noticioso con lo más insustancial; el valor y la importancia del componente ético se estremecen y sucumben en terrenos movedizos. ¿Estará en crisis el viejo y sabio periodismo?
Válida es la ocasión , para comentar acerca de nuestra sociedad “desinformada”, consecuencia de una industria cultural, en la cual las grandes trasnacionales colonizan la cultura y los medios devienen herramienta eficaz para difundir noticias banales, convirtiéndose así el mensaje periodístico en algo baladí, vacío, de un interés sensacionalista.
Recientemente el sitio Cubaperiodistas difundió un artículo sobre un estudio que desde hace más de un cuarto de siglo realiza el Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California, donde analizan y posicionan las 10 “noticias basuras” y “noticias engaño” difundidas por lo medios de comunicación.
La lista contrapone y coloca en tela de juicio los valores noticias de los medios de prensa norteamericanos, en los cuales se pierde el sentido del equilibrio informativo.
Otro caso llamativo como el de Bo (quien ya seguro integra las lista de caninos famosos de la historia) resultó la muerte de una modelo llamada Ana Nicole Smith a comienzos de 2007, muchacha célebre desde que posara desnuda para la revista Playboy.
El suceso acaparó tantos espacios que quedó para la historia, junto con la muerte de Michael Jackson, como la “noticia ininterrumpida más larga” difundida por los diarios, CNN y las cadenas de noticias, después de los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001.
De la misma forma escalaron los peldaños de la trivialidad, las libras que engordara la cantante Jessica Simpson, el “gran sentido de la moda” de la esposa del señor Obama, los gemelos de la “pareja explosiva” Brad Pitt y Angelina Jolie, además de ciertas vergüenzas de artistas hollywoodenses, fumadores de marihuana y otros vicios.
Sin embargo, ante todo este show, en el escenario de la contemporaneidad disputa esa dicotomía llamada Sociedad de la Información, pero cabría la famosa interrogante: ¿Estamos informados o entretenidos?
El panorama real no concibe otra respuesta, solo existe una ilusión de lo realmente informativo, el espectáculo mediático de la sociedad moderna está muy bien secundado por quienes construyen con dinero, recursos y poder un mensaje banal, manipulado, categorías descriptivas de una tendencia del periodismo actual: el infoentretenimiento.
Samuel Butler comentó: “Banalizar la vida y trivializar la muerte son estúpidas constantes de la raza humana”, la cita resulta idónea para retratar esta tendencia tratada recientemente en el encuentro de las Facultades Latinoamericanas de Comunicación Social (FELAFACS), celebrado en Cuba.
Según Jesús Martín Barbero, invitado de honor al encuentro de los estudiosos de comunicación, la crisis de público sufrida por la prensa, la radio y la televisión atribuida por los periodistas a la tecnología, se debe más bien a una crisis de lenguaje y de modos de comunicar con el público.
Como dijera Barbero a la televisión cubana:”CNN no se va acabar porque la maldigamos, se trata de diversificar las agendas de los medios de comunicación, porque solo así se podrá variar el bombardeo de propaganda desinformativa”
Cuestiones enajenantes en el hombre dentro de una lógica de consumo y falsedad, provista de fronteras intelectuales, con un lenguaje concebido para la distracción pueril deben ser combatidas.
Constituye tarea de estos tiempos detener el consumo y la producción de “noticias” con información inútil recargada de acontecimientos superficiales, ya sea sobre Bo, el perrito de Obama o el sobrepeso de una artista en boga.
La modernidad no puede robar nada al viejo y sabio periodismo, un vuelo más alto de nuestras plumas demandan estos tiempos, en alas de los nuevos lenguajes y técnicas, zigzagueando desde nuestras raíces hasta la cima de la verdad histórica. Adriana Peña Barbieri.
En 2009 el primer perro presidencial tuvo primicia noticiosa. Se llama Bo y avaló la raza escogida por la familia Obama. ¿Podrá entenderse cómo este suceso sustituyó ese día la cobertura de un ataque aéreo descargado por EE.UU sobre el banquete de una boda afgana y matara a 90 civiles?
Sería racional preguntarse también si las llamadas “nuevas hadas de la tecnología” son las responsables de tales desvaríos. Las respuestas nos adentran en las causas de un mal que enferma a nuestra sociedad, actualmente “infoentretenida”.
En el quehacer periodístico de hoy los caminos se mezclan y para moldear la opinión pública fusionan lo noticioso con lo más insustancial; el valor y la importancia del componente ético se estremecen y sucumben en terrenos movedizos. ¿Estará en crisis el viejo y sabio periodismo?
Válida es la ocasión , para comentar acerca de nuestra sociedad “desinformada”, consecuencia de una industria cultural, en la cual las grandes trasnacionales colonizan la cultura y los medios devienen herramienta eficaz para difundir noticias banales, convirtiéndose así el mensaje periodístico en algo baladí, vacío, de un interés sensacionalista.
Recientemente el sitio Cubaperiodistas difundió un artículo sobre un estudio que desde hace más de un cuarto de siglo realiza el Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California, donde analizan y posicionan las 10 “noticias basuras” y “noticias engaño” difundidas por lo medios de comunicación.
La lista contrapone y coloca en tela de juicio los valores noticias de los medios de prensa norteamericanos, en los cuales se pierde el sentido del equilibrio informativo.
Otro caso llamativo como el de Bo (quien ya seguro integra las lista de caninos famosos de la historia) resultó la muerte de una modelo llamada Ana Nicole Smith a comienzos de 2007, muchacha célebre desde que posara desnuda para la revista Playboy.
El suceso acaparó tantos espacios que quedó para la historia, junto con la muerte de Michael Jackson, como la “noticia ininterrumpida más larga” difundida por los diarios, CNN y las cadenas de noticias, después de los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001.
De la misma forma escalaron los peldaños de la trivialidad, las libras que engordara la cantante Jessica Simpson, el “gran sentido de la moda” de la esposa del señor Obama, los gemelos de la “pareja explosiva” Brad Pitt y Angelina Jolie, además de ciertas vergüenzas de artistas hollywoodenses, fumadores de marihuana y otros vicios.
Sin embargo, ante todo este show, en el escenario de la contemporaneidad disputa esa dicotomía llamada Sociedad de la Información, pero cabría la famosa interrogante: ¿Estamos informados o entretenidos?
El panorama real no concibe otra respuesta, solo existe una ilusión de lo realmente informativo, el espectáculo mediático de la sociedad moderna está muy bien secundado por quienes construyen con dinero, recursos y poder un mensaje banal, manipulado, categorías descriptivas de una tendencia del periodismo actual: el infoentretenimiento.
Samuel Butler comentó: “Banalizar la vida y trivializar la muerte son estúpidas constantes de la raza humana”, la cita resulta idónea para retratar esta tendencia tratada recientemente en el encuentro de las Facultades Latinoamericanas de Comunicación Social (FELAFACS), celebrado en Cuba.
Según Jesús Martín Barbero, invitado de honor al encuentro de los estudiosos de comunicación, la crisis de público sufrida por la prensa, la radio y la televisión atribuida por los periodistas a la tecnología, se debe más bien a una crisis de lenguaje y de modos de comunicar con el público.
Como dijera Barbero a la televisión cubana:”CNN no se va acabar porque la maldigamos, se trata de diversificar las agendas de los medios de comunicación, porque solo así se podrá variar el bombardeo de propaganda desinformativa”
Cuestiones enajenantes en el hombre dentro de una lógica de consumo y falsedad, provista de fronteras intelectuales, con un lenguaje concebido para la distracción pueril deben ser combatidas.
Constituye tarea de estos tiempos detener el consumo y la producción de “noticias” con información inútil recargada de acontecimientos superficiales, ya sea sobre Bo, el perrito de Obama o el sobrepeso de una artista en boga.
La modernidad no puede robar nada al viejo y sabio periodismo, un vuelo más alto de nuestras plumas demandan estos tiempos, en alas de los nuevos lenguajes y técnicas, zigzagueando desde nuestras raíces hasta la cima de la verdad histórica.
Etiquetas: crisis, noticias basura, noticias engaño, periodismo, sociedad de la información, valores noticia
